Con la tradicional ceremonia del “Extra Omnes”, se dio inicio al proceso de elección del nuevo Papa. La primera votación concluyó sin consenso, marcando el comienzo de un cónclave histórico por su magnitud y contexto.
Este miércoles 7 de mayo, a las 16:30 (hora de Roma), se inició oficialmente el cónclave para elegir al 267º Papa de la Iglesia católica, tras el fallecimiento del Papa Francisco el pasado 21 de abril. Un total de 133 cardenales electores, procedentes de diversas partes del mundo, se congregaron en la Capilla Sixtina, donde, tras la solemne proclamación del “Extra Omnes” por parte del maestro de ceremonias Mons. Diego Ravelli, se cerraron las puertas para dar paso a las deliberaciones en estricto secreto.
La jornada comenzó con la misa “Pro eligendo Pontifice” en la Basílica de San Pedro, presidida por el cardenal Giovanni Battista Re, decano del Colegio Cardenalicio, quien instó a los electores a buscar la unidad y la comunión en este momento crucial para la Iglesia.
Durante la tarde, los cardenales realizaron la primera votación, la cual no alcanzó la mayoría requerida de dos tercios (89 votos), como lo indicó la fumata negra que emergió de la chimenea de la Capilla Sixtina alrededor de las 19:00 horas.
Este cónclave es notable no solo por ser el más numeroso en la historia reciente, sino también por la diversidad de sus participantes: 53 europeos, 37 americanos, 23 asiáticos, 18 africanos y 4 oceánicos . Entre los nombres que suenan como posibles sucesores se encuentran los cardenales Pietro Parolin, Matteo Zuppi, Luis Antonio Tagle y Jean-Marc Aveline, reflejando una variedad de corrientes dentro de la Iglesia.
Las votaciones continuarán en sesiones matutinas y vespertinas hasta que se alcance el consenso necesario para proclamar al nuevo pontífice. Mientras tanto, fieles de todo el mundo permanecen atentos a las señales que emerjan de la Capilla Sixtina, esperando la ansiada fumata blanca que anuncie la elección del nuevo líder espiritual de la Iglesia católica.






Deja un comentario