Se trata de una de las prisiones federales más conocidas de Estados Unidos, bajo la administración de la Oficina Federal de Prisiones, que a lo largo de los años ha sido utilizada de manera recurrente para alojar a detenidos de alto perfil, incluidos acusados en causas de gran repercusión judicial, figuras políticas, empresarios y personas vinculadas a delitos federales complejos.
El ex dictador venezolano Nicolás Maduro fue detenido en una operación militar realizada durante la noche que generó un fuerte impacto regional y luego trasladado a Estados Unidos para enfrentar cargos penales ante la Justicia federal. El procedimiento tuvo lugar en la madrugada del sábado en Caracas, donde Maduro y su esposa, Cilia Flores, fueron retirados de una instalación militar y embarcados en un vuelo especial con destino a Nueva York. Desde Washington, el presidente Donald Trump afirmó que la acción se inscribe en un plan para reconfigurar el escenario político venezolano y avanzar sobre sus recursos petroleros, mientras que el chavismo denunció el operativo como una maniobra de carácter imperialista.
Una vez en territorio estadounidense, Maduro fue llevado al Metropolitan Detention Center (MDC) de Brooklyn, una de las cárceles federales más emblemáticas del país. El establecimiento, administrado por la Oficina Federal de Prisiones, es conocido por alojar detenidos involucrados en causas de alto impacto judicial y figuras de relevancia internacional. Allí permanecerá, al menos de manera provisoria, hasta presentarse ante su primera audiencia. El penal está ubicado en el barrio de Sunset Park, estratégicamente situado entre tribunales y dependencias federales, y cuenta con un complejo sistema de seguridad que incluye barreras de acero, vigilancia electrónica avanzada y pasillos internos que permiten traslados sin exposición pública.
Actualmente, el MDC alberga a más de 1.300 reclusos, entre ellos reconocidos líderes del narcotráfico mexicano extraditados a Estados Unidos y a la espera de juicio, como Rafael Caro Quintero, Ismael “El Mayo” Zambada y Néstor Isidro Pérez Salas, alias “El Nini”. En el pasado, también estuvieron detenidos allí Joaquín “El Chapo” Guzmán, el mafioso John Gotti y miembros de Al Qaeda arrestados tras los atentados del 11 de septiembre de 2001. La vida cotidiana dentro del penal es rigurosa, con extensos períodos de encierro y acceso restringido a visitas, recreación y comunicaciones.
Uno de los sectores más estrictos del complejo es la División de Internamiento Especial (SHU), ubicada en el décimo piso, donde los detenidos pasan hasta 23 horas diarias en celdas individuales, sin contacto entre sí y con actividades mínimas. La dureza del régimen se reforzó con el paso del tiempo tras episodios graves, como intentos de fuga y ataques al personal penitenciario, lo que derivó en protocolos de control más severos. En este contexto, Maduro enfrenta acusaciones por presuntamente encabezar el Cartel de los Soles, organización señalada por Estados Unidos como narcoterrorista, con cargos que incluyen conspiración para el narcotráfico internacional, narcoterrorismo, importación de cocaína y vínculos con grupos armados para financiar actividades políticas.






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