En los extractos bancarios que se encuentran bajo análisis judicial aparecen transferencias de montos millonarios destinadas a empresas que no registran actividad comercial comprobable, un dato que despertó fuertes sospechas entre los investigadores.
El presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia, junto a integrantes de la mesa directiva y otros dirigentes del fútbol argentino, quedó bajo la lupa de la Justicia en una investigación que combina cuentas bancarias, transferencias internacionales, sociedades registradas en Estados Unidos y montos millonarios. Los investigadores consideran que se habría montado un entramado financiero complejo para ocultar maniobras irregulares y a sus beneficiarios finales, aunque la hipótesis central apunta a la apropiación de fondos pertenecientes a la AFA, en gran parte vinculados a los contratos de la Selección campeona del mundo.
Las sospechas se apoyan en transferencias cuyo origen y destino están siendo examinados, dirigidas a empresas sin actividad real, creadas presuntamente para canalizar dinero. A esto se suman pagos por alquiler de embarcaciones y vuelos privados que no tendrían relación con la actividad institucional ni con viajes oficiales del seleccionado. La pesquisa se nutre de documentación obtenida a partir de pedidos de información a bancos estadounidenses, impulsados por los abogados del empresario Guillermo Tofoni, desplazado en 2023 de la organización de amistosos de la Selección tras la rescisión de su contrato.
En ese contexto, Tourprodenter LLC, una sociedad con sede en Florida y agente comercial exclusivo de la AFA desde 2021, aparece como pieza clave. La Justicia sospecha que esta firma habría sido utilizada para desviar ingresos de los partidos de la Selección hacia cuentas de terceros que actuarían como testaferros. A cambio, la empresa percibe comisiones del 30% de los acuerdos que firma. Detrás de la compañía figuran Javier Faroni y su esposa Erica Gillette, ambos señalados por los investigadores, que detectaron movimientos por más de 300 millones de dólares a través de distintas entidades bancarias.
El foco también se posó en transferencias hacia empresas vinculadas a particulares sin antecedentes empresariales, entre ellas Soagu Services LLC y Marmasch LLC, ambas radicadas en Florida y relacionadas con dos parejas de Bariloche. Estas firmas, sin estructura ni actividad comprobable, recibieron decenas de operaciones por varios millones de dólares desde cuentas de Tourprodenter en Bank of America, Citibank, Synovus y JP Morgan. Otras compañías, como Velp LLC y Velpasalt LLC, también figuran como receptoras de fondos millonarios sin registrar empleados ni operaciones verificables.
Finalmente, la investigación detectó un patrón sostenido de gastos en yates de lujo y servicios aeronáuticos entre 2024 y 2025, con pagos por más de medio millón de dólares en actividades náuticas y millones en vuelos privados, repuestos, servicios logísticos y aeronáuticos. Entre los beneficiarios aparecen empresas de yachting y firmas del sector aéreo internacional, además de transferencias que sugieren incluso la adquisición directa de una aeronave. Para los denunciantes, estos movimientos reflejan el uso de fondos de la AFA para gastos personales, una situación que profundiza las sospechas y mantiene a la conducción del fútbol argentino en el centro de una causa de alto impacto.





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