Entre chapuzones en el mar, extensas jornadas de playa y noches marcadas por celebraciones íntimas, la pareja dejó ver un costado relajado y cómplice durante su descanso en Praia do Rosa. Lejos de las obligaciones cotidianas, se mostraron distendidos, sonrientes y plenamente enamorados, disfrutando del tiempo compartido, del entorno natural y de una pausa pensada para reconectar y celebrar el presente.

Para recibir el 2026 y cerrar un año intenso de trabajo, Griselda Siciliani y Luciano Castro eligieron el clima cálido y la calma de Praia do Rosa, en Brasil. Lejos del ruido mediático, disfrutaron de jornadas de playa, naturaleza y momentos de intimidad que reflejaron un descanso auténtico. Fiel a su estilo, la actriz compartió en redes algunas postales del viaje, que rápidamente captaron la atención por la frescura, la complicidad y la alegría que transmiten.

El álbum combinó escenas espontáneas y relajadas: Griselda en primer plano, sonriente, con looks veraniegos y gestos cotidianos; Luciano emergiendo del mar con una actitud distendida; y ambos compartiendo la arena, el sol y el paisaje costero en imágenes que hablan de pausa y conexión. El mar, las banderas, los cielos cambiantes y la simpleza de los momentos construyeron un clima de desconexión total y disfrute sin artificios.

También hubo lugar para la noche y la celebración. Vestidos de blanco, abrazados y sonrientes en una fiesta al aire libre, besos cómplices bajo una luz cálida y fuegos artificiales sobre el agua marcaron el espíritu festivo del viaje. El recorrido visual cerró con guiños personales y profesionales, reforzando la idea de un verano vivido con naturalidad, amor y disfrute, como una elección consciente para recargar energías y celebrar el presente.

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