Este sistema permite generar electricidad de manera sencilla y económica, utilizando materiales accesibles y cotidianos, sin necesidad de recurrir a nafta ni a costosos equipos industriales, lo que lo hace ideal para aplicaciones domésticas o proyectos de bajo presupuesto.
En momentos en que los cortes de luz se vuelven frecuentes, como ocurre actualmente en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires, contar con una fuente de energía alternativa, aunque sea sencilla, puede resultar muy útil. Incluso un generador básico permite mantener cargadas linternas, celulares o pequeños aparatos eléctricos. Por suerte, construir un generador casero económico es totalmente factible utilizando materiales accesibles y fáciles de conseguir.
Este tipo de dispositivo permite obtener energía eléctrica en el hogar sin necesidad de gastar grandes sumas en equipos comerciales que funcionan con nafta. Un generador casero puede elaborarse paso a paso con insumos cotidianos, ofreciendo una solución práctica para emergencias como las que se viven actualmente en el AMBA. En esencia, un generador convierte energía mecánica en eléctrica mediante el principio de inducción electromagnética: al girar un rotor dentro de un campo magnético, se genera corriente que puede alimentar pequeños dispositivos, como luces LED o baterías. Para proyectos domésticos simples, se pueden reutilizar motores DC viejos o piezas recicladas como núcleo del sistema.
Los materiales necesarios para armar un generador casero son generalmente fáciles de conseguir y en muchos casos se tienen en casa. Entre los más habituales se encuentran un pequeño motor DC (proveniente de impresoras, juguetes o herramientas en desuso), discos de CD o ruedas ligeras para formar la polea o volante, una base rígida de cartón o madera, bandas elásticas o correas para transmitir el giro, cables y conectores, un foco LED de prueba, además de un interruptor y cinta aislante para asegurar las conexiones.
El armado del generador requiere algunos pasos simples: primero, fijar el motor sobre una base estable; luego, montar la polea o volante para generar mayor torque; conectar la banda elástica a una manivela o rueda que se gire manualmente; y finalmente, instalar los cables hacia el foco LED o dispositivo de prueba con un interruptor. Al girar la manivela, la energía mecánica se transforma en corriente eléctrica que debería encender la lámpara. Aunque no reemplaza a un generador industrial potente, este modelo es útil para cargas pequeñas, funciona como proyecto educativo y sirve como solución de emergencia, siempre respetando las medidas de seguridad y evitando sobrecargar el sistema.





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