Un pequeño asteroide comenzó a compartir la órbita de la Tierra, dando lugar a un fenómeno poco común que podrá observarse como un espectáculo astronómico inusual y de gran interés para la comunidad científica.
La Tierra contará con la compañía de un segundo cuerpo celeste durante aproximadamente un siglo. La NASA confirmó la identificación del asteroide 2025 PN7, un pequeño objeto rocoso que acompaña a nuestro planeta en su recorrido alrededor del Sol y que permanecerá en esta configuración orbital particular al menos hasta la década de 2080. Aunque el fenómeno resulta llamativo, los astrónomos aclaran que se trata de una situación poco frecuente pero real dentro de la dinámica del sistema solar.
Este objeto no es una luna propiamente dicha, sino lo que se conoce como una cuasi-luna. Se trata de un asteroide que comparte una órbita muy similar a la de la Tierra alrededor del Sol, lo que genera desde nuestro punto de vista la apariencia de una segunda luna durante largos períodos. Sin embargo, no está atrapado por la gravedad terrestre ni gira alrededor del planeta como lo hace la Luna.
El asteroide 2025 PN7 tiene un diámetro estimado de unos 19 metros, comparable al tamaño de un pequeño edificio, y presenta un brillo extremadamente bajo. Los cálculos indican que lleva cerca de seis décadas moviéndose en sincronía con la Tierra y que continuará haciéndolo durante un período similar, lo que extendería su permanencia en la vecindad terrestre por más de cien años. A pesar de esta cercanía prolongada, su gran distancia y su débil luminosidad lo vuelven imperceptible para la observación común.
Los especialistas explicaron que este tipo de fenómenos resulta de gran valor científico, ya que permite estudiar con mayor precisión la dinámica orbital cercana a la Tierra y el comportamiento de los asteroides que transitan su entorno. La NASA remarcó que 2025 PN7 no representa ningún riesgo para el planeta y que la Luna seguirá siendo el único satélite natural terrestre, aunque durante gran parte del siglo XXI la Tierra viajará acompañada por esta discreta cuasi-luna.






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