Serían alrededor de 13 los lugares afectados por la presencia de estos organismos microscópicos, según los últimos relevamientos que advierten sobre su expansión en distintos sectores.
Las cianobacterias volvieron a cobrar relevancia en la provincia de Buenos Aires luego de que el mapa interactivo oficial evidenciara un aumento de zonas bajo alerta por la presencia de estos microorganismos en el agua. El monitoreo actualizado muestra una expansión de los puntos afectados y refuerza la vigilancia sanitaria en distintos espejos de agua.
Varias lagunas y sectores permanecen bajo alerta naranja, lo que indica un riesgo moderado, mientras que La Salada, en Pehuajó, es el único punto en alerta roja, el nivel más alto. En estos casos se observa el agua con tonalidades verdes intensas y homogéneas, por lo que se aconseja evitar el contacto, no consumir productos del lugar y mantener alejados a niños y mascotas hasta que la floración disminuya. Además, se colocan banderas sanitarias para advertir sobre el posible impacto en la salud.
Las autoridades provinciales realizan controles diarios y clasifican el riesgo en cuatro niveles: verde, sin peligro; amarillo, con presencia leve; naranja, con acumulación visible; y rojo, con alta concentración que impide el baño. Las cianobacterias son bacterias microscópicas con capacidad de fotosíntesis, algunas productoras de toxinas que pueden provocar vómitos, diarrea, dolor de cabeza, debilidad muscular y reacciones cutáneas. Su proliferación se vincula al exceso de nutrientes, altas temperaturas y condiciones climáticas favorables, un proceso natural intensificado por factores humanos y ambientales.






Deja un comentario