La Villa 31 se encuentra frente a la Terminal de Retiro, abarca un terreno de 72 hectáreas y alberga a unas 45.000 personas que viven en condiciones precarias, con limitaciones de infraestructura básica y servicios esenciales.

El Gobierno de la Ciudad continúa implementando el plan de ordenamiento de la Villa 31 con el objetivo de mejorar la seguridad y frenar el crecimiento descontrolado del barrio. Desde este jueves se intensificaron los operativos en los accesos, incluyendo retenes policiales y la peatonalización de varias calles, como parte de una estrategia para controlar el ingreso de vehículos y garantizar la aplicación de la ley en toda la zona.

El plan contempla la fiscalización de construcciones, desalojos de unidades y terrenos ocupados ilegalmente, y el refuerzo de la presencia policial, coordinado por la Jefatura de Gabinete y los ministerios de Seguridad, Espacio Público, Desarrollo Humano y Hábitat, junto con la Secretaría Legal y Técnica. Entre las acciones recientes se incluyeron el control de accesos, la instalación de bolardos, la modificación de algunas calles a contramano y operativos itinerantes para supervisar el cumplimiento de la normativa.

La Villa 31, ubicada frente a la Terminal de Retiro y ocupando 72 hectáreas con alrededor de 45 mil habitantes en condiciones precarias, se convirtió en un espacio propicio para negocios ilegales y especulación inmobiliaria. Además de desalojos y clausuras de corralones de materiales no permitidos, la intervención busca recuperar el orden urbano, disminuir los riesgos estructurales y mejorar la seguridad y la calidad de vida de los vecinos, frente a alquileres y ventas de locales que alcanzan cifras elevadas.

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