El Purple Day, también conocido como Día Violeta, se celebra a nivel mundial todos los años el 26 de marzo, con el objetivo de concientizar sobre la epilepsia y visibilizar a quienes viven con esta condición.
La epilepsia es uno de los trastornos neurológicos más comunes en todo el mundo, afectando a más de 50 millones de personas según la Organización Mundial de la Salud. En Argentina, se estima que aproximadamente 1 de cada 100 habitantes convive con esta enfermedad. Aunque muchos pacientes logran controlar sus crisis mediante medicamentos anticrisis, un porcentaje importante sigue presentando episodios a pesar del tratamiento farmacológico.
Las crisis epilépticas se producen por descargas eléctricas anormales en el cerebro, que pueden generar síntomas variados, desde movimientos involuntarios y pérdida de conciencia hasta desconexiones breves, alteraciones sensoriales o cambios de conducta. La manera en que se manifiestan depende de la región cerebral afectada y de la edad del paciente.
En el marco del Purple Day, que se conmemora cada 26 de marzo, se lanzó la plataforma digital Hablemos de Epilepsia, un espacio dirigido a pacientes, familiares y cualquier persona interesada en la temática. Esta iniciativa ofrece información confiable sobre la enfermedad, ayuda a desmentir mitos, brinda orientación sobre la terapia cetogénica y permite acceder a consultas médicas virtuales gratuitas con neurólogos especializados en epilepsia. Además, incluye un mapa con centros especializados en esta terapia, facilitando el acceso a tratamientos adecuados.
Más allá de las crisis, la epilepsia puede afectar la vida cotidiana de quienes la padecen, incidiendo en el aprendizaje, la vida social y la autonomía, y generando un impacto emocional importante en las familias. Para quienes no responden a los fármacos convencionales, conocidos como pacientes con epilepsia farmacorresistente, existen alternativas como la terapia cetogénica, un enfoque nutricional controlado que puede reducir la frecuencia e intensidad de las crisis y mejorar la calidad de vida, siempre bajo supervisión médica y nutricional especializada.






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