El bodegón Viejo Mundo, ubicado en el barrio porteño de La Paternal y recientemente clausurado por comercializar carne de especies exóticas de forma ilegal, sorprendió en redes sociales al anunciar que su cierre se debe a «reformas» en el local. La versión contrasta con los hechos, ya que la Justicia decomisó 365 kilos de carne de carpincho, yacaré, ciervo, rana, jabalí y perdiz, muchos de ellos en mal estado y sin documentación que avale su origen.
La publicación en Instagram y Facebook informaba: “Desde hoy jueves 3 de julio cerramos nuestras puertas por un tiempito. Nos tomamos unos días para hacer reformas y dejar todo más lindo para ustedes”, junto a imágenes del salón vacío con carteles de “cerrado por reformas”. En el mensaje, los dueños agradecieron la paciencia de los clientes y prometieron regresar con más sabor y calidez.
El operativo fue encabezado por la Unidad Fiscal Especializada en Materia Ambiental (UFEMA), que comprobó múltiples infracciones al Código Alimentario Argentino. Además, el encargado del establecimiento no estaba registrado en el SENASA ni figuraba como operador autorizado de fauna silvestre, lo que agravó la situación legal del restaurante.
Mientras la investigación avanza y el dueño enfrenta cargos por violar el artículo 86 del Código Contravencional, el bodegón intenta mantener su imagen en redes sociales. «Pronto volvemos», insistieron, aunque el regreso dependerá de la resolución judicial y de las sanciones que correspondan.







Deja un comentario