El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires confirmó que no habrá nuevas inversiones en material rodante para el subte porteño durante 2025, debido a la falta de asignación presupuestaria y a la caída de los recursos por coparticipación.
Desde la empresa estatal Subterráneos de Buenos Aires (SBASE) explicaron que las obras de ampliación y modernización “seguirán en un ritmo mínimo”, y que no se incorporarán nuevas formaciones a las líneas D, E y H, las más afectadas por la antigüedad de los trenes y los problemas de mantenimiento.
“Estamos priorizando la seguridad y el servicio esencial, pero no hay margen para avanzar con grandes inversiones”, señalaron fuentes del organismo.
En el presupuesto 2025, presentado por el Ejecutivo porteño en la Legislatura, no figuran partidas específicas para la compra de coches nuevos ni para la extensión de túneles. Solo se prevé mantenimiento de infraestructura y señalización.
Trenes con décadas de uso
En la línea D circulan todavía formaciones con más de 30 años de servicio, mientras que en la E y la H la frecuencia promedio supera los 7 minutos, muy por encima del estándar internacional.
Los sindicatos advirtieron que la falta de inversión podría “poner en riesgo la seguridad operativa” y reclamaron la reapertura de paritarias para el personal técnico.
“Los usuarios están pagando tarifas más altas, pero el servicio sigue deteriorándose”, cuestionó Roberto Pianelli, secretario general de la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte (AGTSyP).
Sin ampliación en el horizonte
Tampoco habrá avances en la extensión de la línea H hacia Retiro ni en la D hacia el norte, proyectos que habían sido anunciados en 2019 y permanecen congelados.
Desde la oposición porteña acusan al jefe de Gobierno Jorge Macri de “desfinanciar el transporte público mientras privilegia la obra vial privada”.
Mientras tanto, el Gobierno insiste en que “los recursos son limitados” y que la prioridad es “sostener el funcionamiento diario sin comprometer la seguridad”.







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