Los especialistas advierten que una gran parte de los accidentes domésticos que afectan a los niños durante las vacaciones de invierno puede prevenirse con medidas sencillas de seguridad. Además de identificar cuáles son los incidentes más frecuentes en el hogar, recomiendan adoptar hábitos de cuidado y supervisión que contribuyan a reducir los riesgos y evitar situaciones que puedan poner en peligro la salud de los más pequeños.
Con la llegada de las vacaciones de invierno, muchos chicos pasan más tiempo dentro del hogar, lo que incrementa el riesgo de sufrir accidentes domésticos. Frente a este escenario, especialistas del Hospital de Clínicas de la Universidad de Buenos Aires remarcan que la mayoría de estos episodios puede prevenirse con medidas sencillas de seguridad. La pediatra Mariela Ghiggi sostuvo que los accidentes no responden a la mala suerte, sino que, en gran parte, son evitables si se identifican los riesgos presentes en la vivienda y se adapta el entorno pensando desde la perspectiva de un niño.
Entre los incidentes más frecuentes se encuentran los golpes por caídas, las heridas provocadas por objetos cortantes o muebles con bordes peligrosos, las intoxicaciones por medicamentos al alcance de los menores y las quemaduras ocasionadas por líquidos calientes como agua, café o mate. Además, los especialistas explican que los riesgos cambian según la edad: en los bebés predominan las caídas, quemaduras y atragantamientos; en los niños pequeños se suman las intoxicaciones y los ahogamientos; mientras que en los escolares son más habituales las lesiones relacionadas con bicicletas y accidentes de tránsito.
Los médicos también brindan recomendaciones sobre cómo actuar ante un accidente. En caso de caídas, aconsejan aplicar hielo envuelto en un paño y mantener elevada la zona afectada cuando se trata de lesiones leves. Sin embargo, si el niño presenta dolor intenso, deformaciones en alguna extremidad o un golpe en la cabeza acompañado de somnolencia, vómitos, alteraciones del comportamiento o dolor persistente, es fundamental acudir de inmediato a un centro de salud. Ante cortes con hemorragias importantes, se debe ejercer presión sobre la herida, mientras que frente a quemaduras se recomienda enfriar la zona con agua corriente, evitar el uso de hielo y buscar asistencia médica si la lesión es de consideración.
Las intoxicaciones representan otro de los accidentes más comunes, especialmente en menores de cinco años, debido a su tendencia a explorar los objetos llevándolos a la boca. Los especialistas recomiendan mantener medicamentos y sustancias peligrosas fuera de su alcance y, si se sospecha la ingestión de un producto tóxico, no inducir el vómito, conservar el envase de la sustancia y comunicarse de inmediato con un centro de toxicología. En caso de pérdida de conciencia o ausencia de respiración, es imprescindible iniciar maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) y solicitar asistencia médica urgente. Los expertos concluyen que la supervisión constante y la educación en hábitos de autocuidado son las herramientas más eficaces para prevenir accidentes en el hogar.







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