Con proyectos por US$ 13.300 millones, el mineral gana protagonismo de la mano de grandes desarrollos en San Juan y Mendoza.
Vicuña encabeza la nueva ola de inversiones con US$ 9.737 millones, seguido por Los Azules, con US$ 2.672 millones, y PSJ Cobre Mendocino, con US$ 891 millones. Los tres proyectos colocan a Cuyo en el centro del futuro cuprífero argentino.
El litio sigue siendo otro de los pilares del sector, con US$ 5.787 millones en proyectos aprobados y una fuerte presencia en Salta, Jujuy y Catamarca. Así, el NOA mantiene su protagonismo dentro de la expansión minera.
En total, la minería reúne 12 proyectos aprobados por unos US$ 21.230 millones dentro del RIGI. El impacto esperado va más allá de las inversiones: implica nuevas oportunidades para trabajadores, proveedores, infraestructura y economías provinciales.
El crecimiento del cobre también responde a su papel clave en la transición energética, por su utilización en redes eléctricas, energías renovables y movilidad. Para Argentina, el desafío será convertir este potencial en producción, exportaciones, empleo de calidad y desarrollo regional sostenible.
Con grandes proyectos avanzando, el mapa minero empieza a cambiar: el cobre toma la delantera y abre una nueva etapa para la minería argentina.







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