La terapia experimental desarrollada por Moderna y Merck combina tecnología de ARN mensajero con inmunoterapia y fue evaluada en más de 1.100 pacientes con melanoma avanzado. Los resultados de fase 3 mostraron una mejora estadísticamente significativa en la supervivencia sin recaída frente al tratamiento convencional.

Los laboratorios estadounidenses Moderna y Merck anunciaron resultados positivos de la última etapa de los ensayos clínicos de una vacuna experimental basada en ARN mensajero para tratar el melanoma en pacientes con cáncer de piel avanzado. Según informaron ambas compañías, la terapia personalizada logró mejorar de manera estadísticamente significativa la supervivencia sin recaída cuando fue administrada junto con Keytruda, en comparación con el uso exclusivo de esta inmunoterapia.

El tratamiento, denominado intismeran autogene, utiliza tecnología de ARN mensajero para proporcionar instrucciones a las células del organismo y generar proteínas capaces de estimular una respuesta del sistema inmunitario. A diferencia de una vacuna convencional, esta terapia se diseña de manera personalizada a partir de las mutaciones específicas identificadas en el tumor de cada paciente, con el objetivo de ayudar al organismo a reconocer y atacar las células cancerosas.

El ensayo clínico de fase 3, considerado una instancia decisiva antes de solicitar la autorización de comercialización, incluyó a más de 1.100 personas que habían sido operadas por un melanoma avanzado. Tras los resultados obtenidos, Moderna y Merck anticiparon que presentarán los datos completos en un congreso médico y luego iniciarán los trámites regulatorios correspondientes. El avance es considerado relevante frente al melanoma, una de las formas más agresivas de cáncer de piel, que registró más de 330.000 nuevos diagnósticos a nivel mundial durante 2022.

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