Los primeros 120 aspirantes del nuevo Servicio Penitenciario y de Reintegración Social de la Ciudad iniciaron su capacitación en el Instituto Superior de Seguridad Pública. La fuerza tendrá como principal función custodiar a las personas detenidas en las alcaidías porteñas y constituye una nueva etapa dentro del esquema de seguridad y autonomía impulsado por el Gobierno de Jorge Macri.

Los ingresantes, hombres y mujeres de entre 18 y 29 años, comenzaron a cursar la Tecnicatura Superior en Seguridad y Tratamiento Penitenciario, que les permitirá obtener el título de oficiales penitenciarios. Para acceder a la formación debieron contar con el secundario completo y superar las distintas etapas del proceso de selección y admisión. El primer año se desarrollará bajo un régimen de internado, mientras que durante el segundo los estudiantes asistirán una vez por semana hasta completar la carrera. En el mismo instituto también reciben formación los integrantes de la Policía de la Ciudad y del Cuerpo de Bomberos.

Durante el acto de inicio de clases, Jorge Macri destacó la puesta en funcionamiento de la nueva fuerza y sostuvo que permitirá que la Ciudad cuente con personal especializado para la custodia de los detenidos. Por su parte, el ministro de Justicia porteño, Gabino Tapia, señaló que se trata de un paso histórico para la administración penitenciaria local y remarcó que los futuros agentes tendrán preparación profesional y herramientas tecnológicas. La carrera incluye contenidos relacionados con derechos humanos, mediación, resolución de conflictos, comunicación, desescalada, uso racional y proporcional de la fuerza y reintegración social de las personas privadas de la libertad.

La creación del Servicio Penitenciario y de Reintegración Social fue establecida mediante la Ley 6.923, sancionada por la Legislatura porteña en noviembre de 2025. El nuevo sistema también contempla la construcción de una Alcaidía Central en Villa Soldati, sobre un predio ubicado en la avenida 27 de Febrero y la autopista Cámpora. El complejo tendrá una superficie de 42.000 metros cuadrados y capacidad para más de 500 detenidos a disposición de la Justicia porteña. Además, contará con celdas reforzadas, doble alambrado perimetral y un sistema de videovigilancia con cámaras y sensores, con el objetivo de reducir la cantidad de detenidos alojados en comisarías y liberar a los agentes policiales para reforzar las tareas de prevención y seguridad en las calles.

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